7/4/15

Oración a Rusia/ Luis Quintanilla




Oración a Rusia

Rusia
Cuna de invasores
Maravillosa Hermana Roja
de la humanidad.

Rusia,
la de grandes ojos en éxtasis,
alucinados como los
mares muertos.

Rusia,
enorme,
desnuda,
tendida toda sobre dos
continentes,

con los pequeños senos del Ural erectos
sobre la estepa de tu vientre
lívido
de tus anchas caderas,
y de tus muslos siberianos.

¡Oh blanca amada mía!
Déjame besarte con devoción,
desde la tibia Europa de tu
cabeza rubia,
hasta la punta helada de
tus árticos pies.

Rusia. Hoy U.R.S.I.A
Con eléctricas vibraciones de luz
Repercuten por los ámbitos del mundo
las palabras eslavas de Nicolás
Lenin.

¡Camaradas comunistas!
Hermanos de Moscú.
¡Sed fuertes para triunfar!
¡Triunfad para ser fuertes!

Escuchad el grito
de este hombre americano

Hay aquí
200 millones de esclavos,
rojos, negros, amarillos y blancos,
200 millones de hermanos
¡necesitan vivir!

Buda, Cristo, Mahoma y Lenin.
Ha llegado la hora del IV Evangelio;
nuestra cuaternaria edad espiritual.

Ya rompieron las cadenas
los esclavos eslavos.

Aquí
todo espera la nueva cruzada
del martillo y de la hoz,
para que se cumplan las proféticas
palabras de Santo Carlos Marx
                ¡Lenin!

Los corazones y la sangre son
rojos.
El primer color es rojo.
El día cabe todo dentro del rojo
paréntesis del alba y del atardecer.
Roja es la sangre materna
y roja es la sangre que brota
en la herida mortal.
          ¡Lenin! ¡Lenin!
Escuchad camaradas las rojas
campanas
que estremecen el cielo con su tono
de alarma;
           “¡Lenin, Lenin!”

¡Lenin clarín del alba,
Que cada ola sea una
blusa simbólica
de los marineros del soviet!
¡Que vengan bajando del norte los
grandes ejércitos rojos!

¡Que suba y se extienda en un mundo mejor
la libertadora marea del martillo y la hoz!
y ¡que los dioses del cielo me den
vida bastante
para embriagarme el día de la
Lucha Final
con el vino rojo de los estandartes del Soviet
Amén!

Río, julio de 1928.