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21/7/14

Una confesión en la boca de la noche/ Danilo Bueno

  

Quien ya esperó un tren un avión
Quien ya danzó
Cantando los himnos del afecto
                           En esta mañana releí todas las cartas
Eran precarias futilidades
Severo de las convicciones más conmovedoras
Resalté apenas el espectro del mundo
Tengo bolsas solamente para contar las monedas
Del tren que partió indefinidamente
Del lance que perdí
                Envejezco sin edad hasta que todos pasen
Como un raya en mi rostro
La espera en su cicatriz ninguna
Llamado del deseo en su soplo
De calles perdidas y deseadas
Pudiera ser el sueño más grande que la carne
                                De lo que este insomnio a las tres de la tarde
La belleza es de quien la desprecia

***

Amplitud continua y atroz
Contra lo que resta y lo que fue restituido
                       Más allá del olvido y adelante
Contra lo último y aún más
                El reflejo de un nombre soterrado por la brisa
Redimir toda herencia de los poros
             Destruir al Otro siempre Otro de esa sangre
El imprevisto coro del corazón que aviva el incendio
                                                  Cárcel de cabeza, sevicia de juventud
             El muchacho torrencial en el crepúsculo
Tarde que ardía obstinados labios
           El disidente rumor de las ruinas
Contra el miedo, la mudez, la fuga, la sabiduría
           Y los mil nombres del adiós

Danilo Bueno



Traducción de Sergio Ernesto Ríos.

25/4/14

Del libro "Ciclones" de Roberto Piva



Poema vértigo


Yo soy el viaje de ácido
     en los barcos de la noche
Yo soy el muchacho que se masturba
     en la montaña
Yo soy tecno pagano
Yo soy Reich, Ferenczi & Jung
Yo soy el Eterno Retorno
Yo soy el espacio cibernético
Yo soy la floresta virgen
     de las muchachas convulsivas
Yo soy el platillo volador tatuado
Yo soy el muchacho y la muchacha
     Casa Grande & Senzala
Yo soy la orgía con el
      muchacho rubio y su novia
      de vagina colorida
      (él vestía las braguitas de ella
       & danzaba vuelto Shiva
       en mi cuerpo)
Yo soy el nómada de Orgón
Yo soy la Isla de Terciopelo
Yo soy la invención de Orfeo
Yo soy los ojos pescadores
Yo soy el tambor del Chamán
      (& el Chamán cubierto
      de pieles y andrógino)
Yo soy el beso de Uranio
      de Al Capone
Yo soy una ametralladora en
      estado de gracia
Yo soy la pomba-gira del Absoluto


***
esqueleto de luna
el tiempo
tambor tan frágil
vomitando la noche


***
el muchacho
& su culo en flor
adorno de un dios
deslumbrando el caos


***
sé depravado
sé volcán
sé andrógino
caballo de Dionisos
en el diamante más precioso


***
¿cien planetas? ¿cien pupilas?
simpatía de las cosas distantes
la nada árida de las arenas


***
muchacho jaguar
& su tribu
bajando de los tejados
saltando ventanas
skates carnívoros
rondando
ciudades muertas


***
bigotes semáforos
             de Nerval
soledad
tarots repletos de
          poesía
desdichado
alas rojas
         infladas en el poniente

***
Rimbaud
muchacho-Panzer
muslos dorados
               de mochilero de las estrellas
puer de la alquimia


Roberto Piva


Traducción de Sergio Ernesto Ríos

25/12/13

Mis ojos tienen telescopios

Mis ojos tienen telescopios
espiando la calle
espiando mi alma
lejos de mí mil metros.

Mujeres van y vienen nadando
en ríos invisibles.
Automóviles como peces ciegos
componen mis visiones mecánicas.

Hace veinte años no digo la palabra
que espero de mí.
Estaré indefinidamente contemplando
mi retraído yo muerto.

João Cabral de Melo Neto

Traducción de Sergio Ernesto Ríos.



16/12/13

Angú de la influencia

rabelais no leyó mishima kafka no leyó drummond
ovidio no leyó flaubert heródoto no leyó huidobro
hölderlin no leyó augusto dos anjos hesíodo
no leyó dante víctor hugo no leyó kerouac
safo no leyó camões rimbaud no leyó borges
zenón no leyó torquato baudelaire no leyó freud
mallarmé no leyó joyce homero no leyó basho
pessoa no leyó rosa solón no leyó petronio
shakespeare no leyó maiakovski oswald no leyó
leminski confucio no leyó peirce odorico no
leyó haroldo apuleyo no leyó lautrèamont cruz e
sousa no leyó burroughs gregório no leyó pound

la vida es así tal cual


Bruno Brum (Belo Horizonte,1981).


Traducción de Sergio Ernesto Ríos.

11/12/13

Ventana del caos

1

Todo se pasa
En Egiptos de corredores aéreos
En galerías sin lámparas
A la espera de que Alguien
Repercuta el violoncelo
-¿O tu corazón?
Azul de guerra.


2

Telefonean embrujos,
Telefonean lamentos,
Inútiles encuentros,
Remordimientos y bostezos.
¡Ah! Quién telefonearía el consuelo
El puro rocío
Y el carruaje de cristal.


3

Tú no cargaste pianos
Ni cargaste piedras
Mas en tu alma subsiste
-Nadie se acuerda
Y las playas antecedentes oyeron-
El canto de los cargadores de pianos,
El canto de los cargadores de piedras.


4

El cielo cae de las palomas.
Ecos de una banda de música.
Vuelan de la casa de los expósitos.
No serás antepasado
Porque no tuviste hijos:
Siempre serás futuro para los poetas.
A lo lejos el mar reducido
Balando inocente.


5

Armonía del terror
Cuando el alma destruye el perdón
Y el ciclo de las flores se cierra
En lo particular y en lo general:
Ningún sonido de flauta,
Ni tampoco un templo griego
Sobre colina azul
Decidiría el gesto recuperador.
Hambre, litoral sin coros,
Duro parto de la muerte.
La tierra se abre en sangre,
Abandona el blanco Abel
Oculto de Dios.


6

La infancia viene de la eternidad
Después sólo la muerte magnífica
-Destrucción de la mordaza:
Y tal vez ya la hubieses entrevisto
Cuando jugabas con el trompo
O cuando desmontaste el escarabajo.
Entre dos eternidades
Balancéanse espantosas
Hambre de amor y la música:
Ruda dulzura,
Último pasaje libre.
Sólo vemos el cielo por el reverso.


7

Cae de las sombras de las pirámides
Este deseo de obscuridad.
Enigma, inocencia bárbara,
Pájaros galopando elementos
Del cielo profundo
Irrumpen nubes ecuestres.
¿Dónde están los brazos comunicantes
Y los paracaidistas de la justicia?
Vultos encorazados presiden
Al sabotaje de las harpas. 


8

¿Qué esperan todos?
El viento de los crímenes nocturnos
Destruye augustas cosechas,
Aguas ásperas bravías
Fertilizan los cementerios.
Las madres desocupan del vientre
Los fantasmas de otra guerra.
Ningún vestigio de alianza
Sobre la mesa aniquilada.
Olas de púrpura,
Levantaos del hombre.



9

Penacho del alma,
Antigua tradición futura:
¿Si el alma no tiene penacho
Resiste al Destructor?



10

La velocidad se opone
A la desnudez esencial.
Para merecer el rompimiento de los sellos
es preciso trabajar la corona de espinas.
Si no te abandonan por ahí,
Solo, con los cadáveres de tus libros.


11

Péndulo que marcas el compás
Del desengaño y soledad,
Cede el lugar a los tubos del órgano soberano
Que sobrepasa el tiempo:
Pulsación de la humanidad
Que desde el origen hasta el fin
Busca entre tedios y lágrimas.
Por la carne miserable,
Entre collares de sangre,
Entre incertezas y abismos,
Entre fatiga y placer,
La bienaventuranza.
Más allá de los mares, más allá de los aires,
Desde los orígenes hasta el fin,
Más allá de las luchas, embaladores,
Coros serenos de voces mezcladas,
De esperanza honda y blanca armonía

Subiendo van.


Murilo Mendes

Traducción de Sergio Ernesto Ríos.

Cantares del Sin Nombre y de partidas



Oh tiránico Amor, oh caso vario
Que obligas un querer que siempre sea
De sí continuo y áspero adversario…
Luiz Vaz de Camões

Cúbranle el rostro, mis ojos se ofuscan;
ella murió joven.
John Webster


I

Que este amor no me ciegue ni me siga.
Y de mí misma nunca se aperciba.
Que me excluya del estar siendo perseguida
y del tormento
de sólo por él saberme estar siendo.
Que el mirar no se pierda en los tulipanes
pues formas tan perfectas de belleza
vienen del fulgor de las tinieblas.
Y mi señor habita el rutilante obscuro
de un supuesto de hiedras en alto muro.

Que este amor sólo me provoque descontento
y harta de fatigas. Y de fragilidades tantas
me haga pequeña. Y diminuta y tierna
como sólo suelen ser arañas y hormigas.

Que este amor sólo me vea de partida.


II

Y solo me vea
en el no merecimiento de las conquistas.
De pie. En las plataformas, en las escaleras
O a través de unas ventanas mate.
Una mujer en el tren: perfil deshabitado de caricias.
Y sólo me vea en el no merecimiento y entredicha:
papeles, valijas, tomos, sobretodos

Yo-alguien travestida de luto. (Y un mirar
de púrpura y disgusto, viendo a través de mí
navíos y dorsos).

Dorsos de luz de aguas más profundas. Peces.
Mas sobre mí, intensas, ijadas juveniles
aplastadas de gozo.

Y que jamás perciba el rocío de la llama:
este mojado fulgor sobre mi rostro.


III

Esto de mí que ansía despedida
(para perpetuar lo que está siendo)
no tiene nombre de amor. Ni es celeste
o terrenal. Esto de mí es tempestuoso
y tierno. Danzante también. Esto de mí
es nuevo: Como quien come lo que nada contiene.
La imposible oquedad de un huevo.

Como si un tigre
reversible,
vehemente de su revés
cantara mansamente.

No tiene nombre de amor. Ni se parece a mí.
¿Cómo puede ser esto? Ser tierno, tempestuoso,
danzante y nuevo, tener el nombre de nadie
y preferir ausencia y desaliento
para guardar en lo eterno el corazón del otro.


IV

¿Y por qué tampoco doloso y penitente?
Dolo puede ser un puñal. Y astucia, logro.
Y eso sin nombre, el despedirse siempre
tiene mucho de seducción, emboscadas, minucias
esto sin nombre hiere y hace heridas.
Penitente y verdugo:
como si sólo en la muerte abrazaras la vida.

Es pomposo y punzante. Con aires de santidad
olores de cortesana, puede ser carmelita
o Catalina, ser muchacha o malsana.

Penitente y doloso
Puede ser la suma de un instante.
Puede ser tú-otro pretendido, tu adiós, tu suerte.
Hembra-hombre, ESTO sin nombre puede ser un todo
que sólo se ajusta al Nunca. Al Nunca Más.


V

El Nunca Más no es verdad.
Hay ilusiones y asomos, hay reflejos
de perpetuar la Duración.
El Nunca Más es sólo media-verdad:
como si vieras un ave entre el follaje
y al mismo tiempo no
(y presintieras
contentamiento y muerte en el paisaje).

El Nunca Más es de planicies y grietas.
Es de abismos y arroyos.
Es de perpetuidad en lo que piensas efímero
y breve y pequeñito
en lo que sientes eterno.

No es cuervo o poema el Nunca Más.


VI

Posee nombre vehemente. El Nunca Más tiene hambre.
De hermosura, disgusto, ríe
y llora. Un tigre pasea el Nunca Más
sobre las paredes del gozo. Un tigre te persigue.

Y perseguido eres nuevo, devastado y otro.
¿Encuentras comicidad en lo que es breve: pasión?
Ha de diluirse. Humedades, sábanas
y de hartarse,
El asco. Pero no. Atado a tu propia envoltura
manchado de quimeras, paseas tu costado.

El Nunca Más es la fiera.


VII

Ríos de rumor: mi pecho diciéndote adiós.
Aldea es lo que soy. Aldeana de conceptos
porque me hice tanto de resentimientos
que lo mejor es partir. Y mandarte escritos.
Ríos de rumor en el pecho: que te verán subir
la colina de alfalfas, sin yeguas y sin cabras
mas con la mujer, aquella,
que siempre delante de ella me supe tan pequeña.
¿Saberes? Los olvidé. ¿Libros? Los perdí.
Me perdí tanto en ti
que cuando estoy contigo no soy vista
Y cuando estás conmigo viene aquella.


VIII

Aquella que no te pertenece aunque quiera
(porque ser perteneciente
es entregar el alma a una Querida, la del áspid
obscura y clara, negra y transparente), ¡Ay!
Saberse perteneciente es tener más nada.
Es tener todo también.
Es como tener el río, aquel que desagua
en las infinitas aguas de un sinfín de ningunos.
Aquella que no te pertenece no tiene cuerpo.
Porque cuerpo es un concepto supuesto de materia
Y finito. Y aquella es luz. Y etérea.
Perteneciente es no tener rostro. Es ser amante
de otro que ni nombre tiene. No es Dios ni Diablo.
Ni tiene ijada o hueso. Se agrieta sin ofender.
Es vida y herida al mismo tiempo, “ESTE”
que bien me sabe entera pertenecida.


IX

Ijada, hueso, algunas veces es todo lo que se tiene.
Piensas de carne la isla, y majestuoso el hueso.
Y piensas maravilla cuando piensas anca
cuando piensas ingle piensas gozo.
Mas todo más fallece cuando piensas tardanza
y te despides.
Y cuando piensas breve
tu balbuceo trémulo, tu texto-desengaño
que te espía, y espía el poco tiempo rondándote la isla.
Y cuando piensas VIDA QUE DESCORAZONA. Y retomas
lucha, ascesis, y las muelas del tiempo van triturando
tu esmaltada garganta…¡Mas así mismo
canta! Aunque se deshagan ijadas, veredas…
canta el comienzo y el fin. Como si fuese verdad
la esperanza.


X

Como si fuese verdad encantamientos, poemas
como si Aquel oyese arrebatado
tus cantares de loca, las cantigas de la pena
como si a cada noche de ti se despidiese
con colibrís en la boca.
Y candelas y frutos, como si fueses amante
y estuvieses de luto, y Él, el Padre
te hiciese por eso adormecer…
(como si se apiadase porque humana
eres apenas polvo,
y Él el gran Tejedor de tu muerte: la tela).

Como si fuese vano amarte y por eso perfecto.
Amar lo perecible, la nada, el polvo, es siempre despedirse.
¿Y no es Él, el Hacedor, el Artífice, el Ciego
el Seguidor de eso sin nombre? Eso…


El amor y su hambre.



Hilda Hilst


Traducción de Sergio Ernesto Ríos.



7/11/13

acción



si tú necesitas de un norte para escribir el nombre
si necesitas de corriente para la vorágine
si necesitas de un dios para el número atómico
y de voz para el rugido o rosas para el herido
si tú necesitas de sangre para conocer lo que está vivo
y vida solo para saber que todo muere
si necesitas estar donde estuvo para revivir lo que vivió
y de la flor de loto para la iluminación
si necesitas del dragón para invocar al santo
o de muchos dólares para una donación
si necesitas de aves y perros para cazar
lo que no estás dispuesto a entender
y dar al agua el peso de la existencia inmóvil
de todo lo que se pudre porque no fluye
si tú necesitas gastar los ojos en máquinas de luz
insensato a obedecer al gran hermano
si necesitas de una farsa para vivir o si necesitas de la verdad
para el mismo fin
si necesitas cansarte para concluir que hiciste lo que podías
o si haces lo que puedes para poder dormir
si necesitas de los libros como mapas o adornos
y si necesitas endeudarte para acordarte del código de la naturaleza
en el código de barras o de los gatos para presenciar el misterio
si necesitas de la piedad para mover el amor o del amor
para sorber la miseria
si necesitas del otro para acordarte del tiempo o de la sombra
para el lugar común de la luz
si necesitas comer para olvidar o beber para perderte
o envenenarte para escapar al malestar
en la civilización si necesitas ahora recuperar el aliento y necesitas de
ayuda
para la comprensión y si necesitar es un verbo tuyo

conjugarlo está fuera de cuestión


Dirceu Villa

Traducción de Sergio Ernesto Ríos.

26/7/13

Tres poemas del libro "O Rei menos o Reino"

1

Donde la Angustia royendo un no de piedra
Digiere sin saber el brazo izquierdo,
Me sitúo labrando este desierto
De arena arena arena cielo y arena.

Este es el reino del rey que no tiene reino
Y que –si algo lo toca– se deshace en piedra.
Esta es la piedra feroz que se hace gente
–¿Por milagro? De mano y palma y piel.

Este es el rey y este es el reino y yo soy ambos.
Soberano de mí: El-que-fui-hecho,
Solitario sin sol o suelo en guerra
Conmigo y contra mí y entre mis dedos.

Por eso mi voz esconde otra
Que en sus dobleces desenvuelve otra
Donde en forma de sonido se perdió el Canto
Que yo sé adónde aunque no oigo oír.


4

En ese reino
Donde yo soy el rey y eres la muerta reina
O donde yo soy
El rey y eres la reina muerta y la muerte
Son mis brazos,

El referido reino donde los tristes vasallos
Nunca encuentran al rey que en sí mismos buscan
Y donde el rey se corona a falta de vasallos
Y donde a falta de reino pisa el propio cuerpo
(Duro reino),

Tú, que apenas me restas, tú, ahora, mueres,
Mueres la dura muerte
En la carta de la baraja en que te entierran viva.

Reina muerta,
Muerta en ese reino
Donde eres tú la encantada y yo que tengo el Canto
Que sólo a mí desencanta, duro como las piedras
A la seda que adormece en tus oídos:

Ya que no puedo más desencantarte
A mi Canto que es antes Desencanto,
Encántame contigo
Muerte y reina a la tuya
Más que habla
Fábula.


7

Pueblo mío oh mi polvo
En las cabezas oscuras y en los brazos amargos.
¿Dónde tus ojos, dónde
En tanto visco y arena?

Estremeces los brazos, vienes de largas aguas.
¿Dónde tus ojos, dónde?
¿Escurrieron en el visco la clara substancia
O la arena los enjuga hasta las tristes raíces?

Mueves la negra masa y negra
La guían en los ojos ciegos como bocas.
Te mueves en derredor y mientras duermes
Dejas un rastro siempre el mismo, negro.

¿Serán tuyos estos cráneos oscuros que parecen
Vivos aunque oscuros cráneos,
Estas bocas sin labios que aún vomitan sangre
Y devoran devoran otros cráneos oscuros
Por las nucas inertes?

Oh polvo mío extenuado pueblo
Monstruo de carne y sueño que se mueve
Como camino a mi alrededor sombrío.
¿Qué más quieres de mí además de mí?

Me arrancaste la lengua y la hiedra cubre estas palabras
Piedras
Que se arrancan de mí con la sangre de mis vasos
Y muerdo con mis dientes en final oferta:

Cuando comienzo: –Mar… – tus oídos se pudren

(No se conmueve tu masa, mueve apenas
Aquellas negras, negras voces,


Hablan en pan en plata y yo las oigo PIEDRA).


Augusto de Campos

Traducción de Sergio Ernesto Ríos.