4/5/12

ESTRELLA TRIPLE



Tres libros del año pasado, Estilo de Dolores Dorantes, Kilimanjaro de Maricela Guerrero y Babia de Karen Villeda comparten ser pequeñas utopías insulares de lenguaje escrupulosa y musicalmente elaborado.  Estilo, en una de sus capas semeja una ensoñación angustiante, en los fragmentos se bosqueja un internado y una voz colectiva con resabios de infancia (esta voz de infancia también significa el sueño mismo, lo latente, lo intuido tanto como la realidad equivale a un inamovible estar con dos pies en tierra, adulto y determinado), pero más aún –y esto arrasa a los que escuchan las palabras “poesía” y “lírica” e imaginan un cupido bonachón haciendo picnic con unicornios y osos de peluche en un prado ameno, dando bocados a un arcoíris dibujado en el paisaje– una pesadilla castrense que secuestra a las internas,  tortura los cuerpos femeninos, disgrega metódicamente, a lo Klaus Barbie, esas flores. Resumo: Estilo es La inteligencia de las flores de Maurice Maeterlinck más Jakob von Guten de Robert Walser más Papeles salvajes de Marosa di Giorgio más cualquier cifra que confirme el corazón podrido de este país y sus muertos: “Ciérranos. Destrúyenos la boca. Entra. Tortúranos en otras realidades. Tómanos con la mente y la palabra. Híncanos. Que tu racha de pájaros pase sobre nosotras. Conviértenos en cielo que atraviesan las ramas. Captúranos del cuello como a los animales. Como a los animales, fervor” o “Danos una botella y acabaremos con tu mundo. Préndenos y el fuego correrá como plaga. Llegamos hasta tu oficina. Hasta tu máquina. Llegamos hasta tu silla de maestro. Hasta ese mundo que ya no es el mundo. Donde nada se toca y nos besamos. Unimos nuestros labios de niñas mojadas con algún combustible. Danos un bosque. Danos la presidencia”. En Kilimanjaro hay un efecto semejante, podemos regocijarnos en el ritmo de un tren en marcha por un paisaje de vaquitas lecheras, en la enumeración lúdica e ingeniosa que sigue el poema y sutilmente ese catálogo enternecedor que guía el paso de la máquina por un locus amoenus, de esa bestia de manivelas, palancas, pistones, caja de vapor, bielas, crucetas, tornillos, engranes, muelle, etcétera y ahí el lirismo se eclipsa por el relato de dolor y carnicería, metáfora del país que nos volvieron M-A-T-A-D-E-R-O, cito: “un país es una vaca atada a las vías, un país es una vaca marcada en el rastro, un ejercicio de estilo, una vaca país se disecciona y se pone en venta” o “se descuartiza un territorio: trenes en liquidación se anuncian, manchas en la pared: reses. Territorios en el rastro: territorios y vías sin rastro ni huella ni registro: marcas, cicatrices y abstracciones”. ¡No más Rancho Alegre!
Mientras tanto Babia continúa la búsqueda de Tesauro, primer libro de Karen Villeda, hay siempre una intención psicológica, geográfica y arquitectónica en sus libros, escribe libros para habitar, habitar “un decir”, “una lengua”, crearla, enunciarla –el enunciar como “hecho de ignición” es uno de sus conflictos, lo mismo que el punto de llegada, estamos frente a un libro en tránsito, girante y flexible–.  Babia es un limbo, disfruto en las primeras secciones del libro cuando los sentidos truncos de ciertas palabras pierden su identidad, se aligeran y valsan el vals de las masmédulas. El tono –estamos en un limbo, estamos en Babia, en la locura entendida como disgregación del yo – es la elegía, la orfandad de lo que se quiere clarificar, conocer, y por lo tanto entender. ¿El exitus, el exitus letalis del enclave paterno-materno (potenciado en rey y reina), de las funciones o defensas yoicas?: “Desperdigo lutos. Desperdigo lutos en la insolencia de la penumbra: Babia. Aquilato cada fisura en la clepsidra. Se humea el ramalazo del acebo. Pernocto la mirada (aparente alianza) sobre cernícalos de plata viva. No cabe la oropéndola en el pecho. Se malogra el rudimento de la espera. Es temporada de borrasca, los frunces del poniente demuelen artículos de fe.” o “Nada que te haga sacudir de hombros, Rey de Babia. No tienes guedejas de agua para besar, tritones escaldados en una espesura de melena sospechada”.

Noticia editorial

Los libros de Dolores Dorantes y Maricela Guerrero fueron publicados por la editorial Mano Santa de Guadalajara, en un tiraje mínimo, aunque pueden descargarse sus versiones digitales aquí: http://jaibasbibliopiratas.blogspot.mx/search/label/Estilo  y http://jaibasbibliopiratas.blogspot.mx/search/label/Maricela%20Guerrero
Babia de Karen Villeda, es parte del catálogo de Punto de partida de autores jóvenes, lo distribuye la UNAM.


Sergio Ernesto Ríos

Publicado en "Revista Cultural Alternativas", Mayo de 2012

12/4/12

Cuatro poemas/ Pedro Oom




En el poeta portugués Pedro Oom (Santarém 1926- Lisboa 1974) confluyen tres momentos especiales de la literatura portuguesa –el Neorrealismo, el Surrealismo y el Abjeccionismo(1) – como todos los movimientos o momentos artísticos a final de cuentas siempre pasajeros, contradictorios, con fecha de caducidad en el arrebato, la caprichosa vida bohemia y la amistad. Pedro Oom se rodeo de Mário Cesariny, Cruzeiro Seixas, Antonio José Forte, Manuel de Lima y Herberto Helder. Entre los 24 y 34 años, luego de la muerte de sus padres, se hace cargo de sus hermanos y entra al Instituto Nacional de Estadística, diez años de silencio bartlebyano que le darán ese sentido disperso y espontáneo a su obra.


(1)El abjeccionismo o abjecionismo es un postparasurrealismo –corriente de entreguerras– surgido a finales de los años cincuentas en Lisboa, en palabras de Pedro Oom el abjeccionismo se basa en la respuesta personal a la pregunta: “¿Qué puede hacer un hombre desesperado, cuando el aire es un vómito y nosotros seres abyectos?”.





POEMA

Tu boca
es un día estrecho
lleno de moscas

De noche
tiene el color azul-verde
de un veneno
como el mar




POEMA

Tua boca
é um dia estreito
cheio de moscas
De noite
tem a cor azul-verde
dum veneno
como o mar.





SE PUEDE ESCRIBIR

Se puede escribir sin ortografía
Se puede escribir sin sintaxis
Se puede escribir sin portugués
Se puede escribir en una lengua sin saber esa lengua
Se puede escribir sin saber escribir
Se puede tomar un bolígrafo sin haber escritura
Se puede tomar la escritura sin haber bolígrafo
Se puede tomar el bolígrafo sin haber bolígrafo
Se puede escribir sin bolígrafo
Se puede sin bolígrafo escribir bolígrafo
Se puede sin escribir escribir plume
Se puede escribir sin escribir
Se puede escribir sin haber sabido nada
Se puede escribir nada sin haber sabido
Se puede escribir haber sabido sin nada
Se puede escribir nada
Se puede escribir con nada
Se puede escribir sin nada

Se puede no escribir




PODE-SE ESCREVER

Pode-se escrever sem ortografia
Pode-se escrever sem sintaxe
Pode-se escrever sem português
Pode-se escrever numa língua sem saber essa língua
Pode-se escrever sem saber escrever
Pode-se pegar na caneta sem haver escrita
Pode-se pegar na escrita sem haver caneta
Pode-se pegar na caneta sem haver caneta
Pode-se escrever sem caneta
Pode-se sem caneta escrever caneta
Pode-se sem escrever escrever plume
Pode-se escrever sem escrever
Pode-se escrever sem sabermos nada
Pode-se escrever nada sem sabermos
Pode-se escrever sabermos sem nada
Pode-se escrever nada
Pode-se escrever com nada
Pode-se escrever sem nada

Pode-se não escrever





EL SOÑADOR ESPACIALIZADO

Este perfume, hábito benigno, incendio espectacular de cráteres extintos, este perfume es la vía de tus cabellos, de tus supersticiones, de tus violencias absurdas, mujer-noche, mujer de espinos con tu floresta de agua salpicada de estrellas, extraña, opaca, ¡a todos los títulos única, a todos los títulos notable!
Tu voz desliza en los confines del glaciar que es tu cuerpo entre nubes y olas furiosas, memoria vengativa, brújula idiota condenando el tiempo, este tiempo, ¡el nuestro! Yo creo en lo increíble. Habrá un tiempo para los trenes de espuma y para los aviones de cieno. Y otro tiempo para tus manos desenrollando los caminos, para el reflejo de tu cabellera imitando las mareas, para la máquina giratoria de tu sexo libre, para la fotografía de tu rostro en llamas.

No hay razón para quemar la esperanza. Tu lecho aún está húmedo de rocío y tus ojos aún se niegan a los Dioses. La realidad de tu nuca Everest de hielos eternos, la carrera sin fin de tus brazos arcoíris circundando mi cuerpo, la cordillera de tu piel suave donde mis manos se apoyan, son todavía y siempre el único motor para el “looping” en el espacio, el único claro donde el sueño florece, la única vía que sólo conduce a sí misma.

Yo te digo que no hay razón para quemar la esperanza, esta esperanza que tiñe tus labios e que va con nosotros hasta el fin de los abismos, éxtasis delirante donde no existe el Presente y donde el Futuro es un espasmo violento una llama súbita en que tú y yo nos fundimos.

No hay razón para quemar la esperanza, esta rubra mezcla de sueño y lava, perfectamente conjugada como un círculo en reposo. Te tengo siempre en mis brazos, en mi ser, y por eso cuando me tiendo nos tendemos sobre el precipicio olvidamos nuestra condición de individuos para ser el flujo y reflujo de la Historia.
Ya no somos lo que se clasificaría como un hombre o una mujer, pero sí una multitud de sombras poblada de nubes, la fusión de dos ácidos, la resolución de un problema.

Mi carne es tu neblina perpetua.






O SONHADOR ESPACIALIZADO

Este perfume, hálito benigno, incêndio espetacular de crateras extintas, este perfume é a estrada dos teus cabelos, das tuas superstições, das tuas violências absurdas, mulher-noite, mulher de espinhos com a tua floresta de água salpicada de estrelas, estranha, opaca, a todos os títulos única, a todos os títulos notável!

A tua voz desliza nos confins da geleira que é o teu corpo entre as nuvens e ondas furiosas, recordação vingativa, bússola doida condenando o tempo, este tempo, o nosso! Eu acredito no inacreditável. Haverá um tempo para os comboios de espuma e para os aviões de lama. E um outro tempo para as tuas mãos desenrolando os caminhos, para o reflexo da tua cabeleira imitando as marés, para a máquina giratória do teu sexo livre, para a fotografia do teu rosto em chamas.

Não há razão para queimar a esperança. O teu leito ainda está úmido de orvalho e os teus olhos ainda se negam aos Deuses. A realidade da tua nuca Everest de gelos eternos, a carreira sem fim dos teus braços arco-íris circundando o meu corpo, a cordilheira da tua pele macia onde as minhas mãos se apóiam, são ainda e sempre o único motor para o “looping” no espaço, a única clareira onde o sonho floresce, a única estrada que só conduz a si mesma.

Eu digo-te que não há razão para queimar a esperança, esta esperança que tinge os teus lábios e que vai conosco até ao fim dos abismos, êxtase delirante onde não existe o Presente e onde o Futuro é um espasmo violento, uma chama súbita em que eu e tu nos fundimos.

Não há razão para queimar a esperança, esta rubra mistura de sonho e lava, perfeitamente conjugada como um círculo em repouso. Tenho-te sempre nos meus braços, no meu ser, e por isso quando me debruço nos debruçamos sobre o precipício olvidamos a nossa condição de indivíduos para sermos o fluxo e o refluxo da História.
Já não somos o que se classificaria de um homem e de uma mulher, mas sim uma multidão de sombras povoada de nuvens, a fusão de dois ácidos, a resolução de um problema.

A minha carne é o teu nevoeiro perpétuo.






EL HOMBRE REPETIDO

Me alegra ser todas las cosas y las sombras que ellas proyectan
ser la sombra de tus senos y de tu boca
el criado de smoking blanco que te agita los cabellos
para un cocktail estimulante y fresco
la mesa donde plancho tu cuerpo
los hombros los muslos la curva blanda de las rodillas
me alegra ser el contorno de tu nuca y el binario motor de tus brazos

aunque más pequeño que un corpúsculo celeste
soy los millones de astros microorganismos estrellas
la ruta de todos los navíos perdidos
la angustia síntesis de todos los suicidas
la forma de todos los animales conocidos
el dibujo riguroso de toda la flora existente

Ayer en París hoy en Lisboa mañana en Júpiter
camino para la resolución de todos los problemas
sin la certeza de resolver cualquiera de ellos
como si fuese una máquina de sumar parcelas
cuatro veces cuatro ocho veces diez ochenta
me sabe la vida a lo que Es
esta progresión amedrentadora de cocodrilos bebiendo limonada
Ayer fui la prostituta a quien pagué la noche
hoy seré tal vez el inocente violador frustrado
Sutmil es la ciudad hacia donde me evado todas las noches a la aventura
y “los anillos de Saturno son la fuerza centrífuga-centrípeta que me
agita los brazos en el espasmo amoroso”
la cabeza en Marte los pies en la tierra
viendo “allá al fondo del horizonte lívido”

El tren está en el andén el tren va a partir
apresuremos el paso el momento es solemne
somos el automóvil que sube la avenida
la pulsación acelerada de las maquinarias
taxímetro de una ciudad de provincia
satélites de un satélite lunar
Tú eres el aeropuerto yo el avión que parte
y mucho más calmados entre éter y fuego
recorremos los sueños de planeta en planeta deshojando el
futuro la flor siempre rara
y marcamos nuestro itinerario DIEZ KILÓMETROS

mañana quitaré el curso de soñador espacializado






O HOMEM BISADO



Alegra-me ser todas as coisas e as sombras que elas projectam
ser a sombra dos teus seios e da tua boca
o criado de smoking branco que te agita os cabelos
para um cocktail estimulante e fresco
a mesa onde passo a ferro o teu corpo
as espádulas as coxas a curva macia dos joelhos
alegra-me ser o contorno da tua nuca e o binário motor dos teus braços
embora mais pequeno do que um corpúsculo celeste
sou os milhões de astros microrganismos estrelas
a rota de todos os navios perdidos
a angústia síntese de todos os suicidas
a forma de todos os animais conhecidos
o desenho rigoroso de toda a flora existente

Ontem em Paris hoje em Lisboa amanhã em Júpiter
caminho para a resolução de todos os problemas
sem a certeza de resolver qualquer deles
como se fosse uma máquina de somar parcelas
quatro vezes quatro oito vezes dez oitenta
sabe-me a vida ao que É
esta progressão assustadora de crocodilos bebendo limonada
Ontem fui a prostituta a quem paguei a noite
hoje serei talvez o inocente violentador frustrado
Sutmil é a cidade par aonde me evado todas as noites à aventura
e «os anéis de Saturno são a força centrífuga-centrípeta que me
agita os braços no espasmo amoroso»
a cabeça em Marte os pés na Terra
vindo «lá do fundo do horizonte lívido»

O comboio está na gare o comboio vai partir
apressemos o passo o momento é solene
somos o automóvel que sobe a avenida
a pulsação acelerada dos maquinismos
taxímetro de uma cidade de província
satélites de um satélite lunar
Tu és o aeroporto eu o avião que parte
e muito mais calmos entre éter e fogo
percorremos os sonhos de planeta em planeta desfolhando o futuro a flor sempre rara
e marcamos nos astros o nosso roteiro DEZ QUILÓMETROS

amanhã tirarei o curso de sonhador espacializado

Traducción y nota: Sergio Ernesto Ríos.


Publicado en La colmena, Enero-Marzo de 2012.

3/4/12

LOVE ME TENDER




A principios de la década pasada cuando el país cifraba su esperanza en palabras como ‘microempleos’, los poetas mexicanos, en literatura, aún se recreaban con ‘microepifanías’. La industria de la microepifanía es el fetiche supremo: escribir “Muerte sin fin” pasteurizada, “Piedra de sol” deslactosada, una fórmula láctea de “Incurable”, etcétera. Pesadilla que más se parece a diez décadas de fiebre aftosa, almidonada, grandilocuente y uniformadora. Quedan pocas vacas felices. Ninguna sagrada.

Leer en 2004 a un tipo que hablaba de Toy Story, crayolas, mecheros bunsen, niños, drogas, monjas, la señorita patata y autismo me pareció el primer brote de sensibilidad condechi y tenis rosas que podía volver himno y bandera cualquier empalagosa canción de Jumbo (que son de Monterrey, también allá abundan morros melifluos y melenita conectados con sus sentimientos, buenos sentimientos). Ser el eslabón entre lo niñoide y lo adolescentil. Ser pop y ser clase media. Ser cursi y amar a tu chica en paisajes soñados. Sobre todo en la capital, lugar de modas e inercia borreguil, el esquema de “Corazoncito” de Inti García Santamaría se ha ido adaptando a las generaciones siguientes, los Devras, por ejemplo.

Visto en perspectiva, con “Nunca cambies”, su poesía reunida, Inti destaca no por estar montado en la cresta de la ola pop. Contrasta con el golpe seco, desacralizador, de poetas como Ricardo Castillo, José Eugenio Sánchez o Julián Herbert que tardaron varios años en cobrar algún efecto, estaban en la inalterable Tierra Adentro: Castillo en Guadalajara, Sánchez en Monterrey y Herbert en Saltillo. Da luces sobre el reproche de peruanización en la última porción de la poesía mexicana, un eufemismo cegato y xenófobo que también se refería a Argentina, Brasil, Chile o Colombia, hay quienes medievalmente piensan que ignorar lo que sucede en el resto del continente nos hará más mexicanos que las Chivas de Guadalajara. Fui besado por una campesina y me cerebro se convirtió en una ciruela amarga.

Sergio Ernesto Ríos



Inti García Santamaría. NUNCA CAMBIES. POEMAS 2000-2010. México, Aldus, 2011.
136 pp.

Publicado en Revista Cultural Alternativas, Abril de 2012.

9/3/12

Vendrá la beca y tendrá tus ojos





VENDRÁ LA BECA Y TENDRÁ TUS OJOS


A propósito del primer encuentro del FONCA en León, Guanajuato, varias ideas me quedaron entrampadas. Siempre lo han hecho. Pero baste mencionar la palabra ‘León’ para darle cierto toque de nihilismo regional –oh eterno José Alfredo– y escribirlas aquí.
‘Vendrá la beca y tendrá tus ojos’ obviamente es una paráfrasis de Pavese. En México todas las labores culturales llevaran, de origen, la marca de lo institucional: el estado paternalista vela por artistas e intelectuales, los coopta, los encamina, los sostiene. Lo hizo el porfiriato, lo mejoró el primer PRI, siempre a la vanguardia para neutralizar y llegar al aquí no pasa nada, y ahora en nuestros días las secretarías de cultura y su inercia de monolito tambaleante no extrañan a nadie y poco significan. Orfandad de orfandades.
Entonces, si el mundo artístico está monopolizado, determinado y cuantificado en nuestro país ¿la verdadera pelea será por la credibilidad? Focalizo desde la literatura y en particular desde la poesía. En primer lugar no hay destinatarios, se trata de un uróboros que escribe y lee para sí, su escritura se muerde su lectura. La poesía es aburrida o, mejor, es aburrida la poesía que se publica para cumplir un plan de tantos libros, de tal cantidad de logros supuestamente visibles y materiales, existentes. Pero existen solo para las bodegas y la humedad y los roedores y la burocracia con tapojos. Y en lo editorial, lo mismo revistas y editoriales independientes, aspiran a que en pocos meses el estado pague la independencia. La marginalidad nunca fue prioridad, en la comodidad de becas y premios se encontró un modo de vida, también en la segunda vida del artista mexicano: ser promotor cultural, burócrata en la cadena alimenticia de la capital o en la municipálida –el neologismo es de Guillermo Fernández– de su terruño de nacimiento. La reciente generación de escritores añadió los ingredientes de figurar, de publicitarse, el triunfo, estar de moda.
Amamantado, paseado y publicado por el sistema, al escritor no necesita contactar a otros terrícolas. Ojo, una obra abstracta y críptica implica muchas veces una digestión profunda de la realidad, lo mismo que una obra vendida como directa, popular e ideología es un panfleto de lugares comunes pretendidamente punzantes. Y ese es otro espejismo de nuestra enajenación promovida en las escuelas, lo abstracto lo que no se entiende lo difícil está mal, es de locos, hay que ignorarlo. Lo mismo que en la música de masas, el amor es el único tema trascendente en la galaxia, me quiere no me quiere, Jaime Sabines plañidero y eternamente tierno y se acabó el asunto, el pueblo tiene en papel su decálogo sentimental.
Cuánto nos puede parecer impenetrable la siguiente frase de Oiticica: ‘Sé marginal, sé héroe’.

Sergio Ernesto Ríos

Publicado en "Revista Cultural Alternativas", Marzo de 2012.

5/1/12

Un reporte desde el terreno: Mi nombre de guerra es Albión





Un reporte desde el terreno: Mi nombre de guerra es Albión
Aurelio Meza


Sergio Ernesto Ríos, Mi nombre de guerra es Albión, col. La Ceibita, México, Fondo Editorial Tierra Adentro, 2010.

“De la sensación de haber salido de un tornado y no saber exactamente qué sucedió”. Así me hubiera gustado titular esta reseña sobre Mi nombre de guerra es Albión, de Sergio Ernesto Ríos (Toluca, 1981), poemario de la colección La Ceibita que apareció publicado junto con el número 166 de la revista Tierra Adentro. Ahí se incluye la serie del mismo nombre, que también ha aparecido en la revista virtual Big Sur, y The Colony Room, que abre la plaquette. Debo aclarar, pues, que no escribiré una reseña sino, como dicta el título finalmente escogido, un reporte desde el terreno: como los que por casualidad graban en video una catástrofe, y que también por casualidad quedan vivos para contarlo. Se trató de una lectura y relectura vertiginosas; poemas que requieren paciencia dialógica de algún tipo, si bien por momentos se desbocan en un intenso chorro de imágenes agolpándose unas a otras como el tren de pensamientos de John Locke:

…el ojo tokio de siete a nueve el ojo tokio como una quilla que confunde una cosa y otra tan sólo mirando murciélagos que se incineran en las nubes la música demasiado gastada de afilador no sé qué haré con el tokio que llora en alguna parte es un vuelo cardinal es una estrella de junco de utilería que se expulsa ella dirá princesa buenos días Fredo rompiste mi corazón feliz año sólo leo libros para sanar el alma libros que me adentran en mis vidas pasadas badajos que me gustaría ver en un arreglo floral somos un clan tóxico faunos elásticos alrededor de tu vestido la propaganda que silba un fumigador aficionado al megalítico
Etcétera.

Ángel Ortuño ha desentrañado gran parte de las referencias a The Colony Room, y menciona que la figura del pintor inglés Francis Bacon es (usando palabras de Quintero Álvarez sobre Garcilaso y sus pastores) “un elemento ligero de ficción para el carácter del poema y actúan en referencia del autor o de personas que trajo a la poesía con su vida misma”. No sé si esto es como contar el final de una película. Yo creo que sí. Quizás, en vez de citar in extenso la buena reseña de Ortuño, pueda dedicarme a explorar algunas partes que atrajeron mi atención en particular.


***

También pude haber titulado a esta reseña “De cuando una fuerte corriente de agua te toma por sorpresa y das muchas vueltas antes de saber si estás boca arriba o boca abajo”. La disposición de esas corrientes de pensamiento, que más que ríos o lagos evocan rápidos, contribuye a la saturación de información que obliga al lector a volver a leer no sólo el mismo poema, sino toda la serie varias veces para apreciar todos los dobleces de la obra en su conjunto. En lo personal, lo que más disfruté fueron las interconexiones, los hipervínculos con otras obras, como King Lear y The Tempest (esta última con un verso que también T.S. Eliot citó en The Waste Land: Those are pearls that were his eyes). Pero es tramposo revelar todas los trucos del mago, como quien resuelve un videojuego de rol con una de esas guías que se encuentran en internet (los llamados walkthroughs). Pasmado por mi primera lectura de la plaquette, le preguntaba a Ríos sobre la manera en que operan las citas alusiones o reescrituras de versos y palabras de otros autores, él me contestó que le gustaba más la serie Mi nombre de guerra es Albión, ya que

pone en tela de juicio temas como la originalidad (el grado cero de la originalidad), el yo, la exaltación del yo lírico, siempre he pensado que la poesía es actitud, violencia, coraje, alarde, imaginación.
Y aunque esos son los temas centrales de los poemas, todo se realiza a través de un recuento biográfico, retomé muchas anécdotas de mi vida, incluso las imágenes que pueden parecer más descabelladas me sucedieron, las transformé y las llevé algo, un cuadro abstracto, soy como un pintor abstracto
.

Y, de hecho, The colony Room es una obra concebida en gran medida como una obra pictórica, cuyo tejido es el texto mismo (texere, la etimología originaria de ambos términos), razón por la cual no deja de ser menos gráfico, aunque ciertamente apreciamos un dinamismo, como los retratos cambiantes de estos retratos baconianos:


el bebedizo equivocado pasa por el pómulo izquierdo de Isabel Rawsthorne en forma de veneno
el veneno regular pasa por el pómulo derecho de Isabel Rawsthorne en forma de escolopendra
Isabel Rawsthorne pasa del cepo a la hebefrenia en un acto



***

Cuando me encuentro con obras como la de Sergio Ernesto Ríos pienso en cuán inútil puede llegar a ser la razón como instrumento de revelación (que la Ilustración enarboló tiránicamente). Quizás por eso me fue tan sugerente uno de los primeros versos de The Colony Room: “no hablo con la cabeza no creo en la cabeza”. Ese poema es como un arsenal justo en el momento previo a la llegada de un ejército enemigo; se muestran las armas, éstas tiemblan con la cercanía de los soldados, es el preámbulo a lo que va a suceder. Ortuño también encuentra en estos primeros versos un mapa o plan de acción para los siguientes poemas, aunque hay que hacer notar que el propio Ríos no siente “ningún aire común” entre la primera y la segunda serie. Son tan distintos como “implosión y explosión”.

El segundo poema es como si nos sumergiéramos en la cabeza de Bacon/Ríos. Mientras tiene una conversación formal se mezclan versos de Shakespeare con imágenes de España, a un ritmo atrabancado que no le da pie al lector para un segundo aire:

I’m not a Spaniard podría lacrarse la efigie de Fernando VII esta vez Década Ominosa hasta 1833 aunque este día mi ajedrez muy inferior las monarquías merecen minúscula y una seria circuncisión unmerciful lady as you are la perla barroca those are pearls that were his eyes preces a una piedra descompuesta el desenfado de las zagalas no precisamente en el otero

Esta avalancha de referencias, de imaginería entrecruzada que va de un a país a otro, de una lengua a otra, es el “grado cero de la originalidad” del que hablaba Ríos. Mi momento favorito es cuando remixea sus versos con una carta escrita en inglés por un Pessoa increíblemente ebrio, en un ejercicio similar, aunque en menor escala, al que hacía William Burroughs al mezclar las hojas de dos cuadernos distintos.


***

Por último, me gustaría haber nombrado esta reseña “De los encargos que se terminan hasta mucho tiempo después”. Llevo casi un año escribiendo las pocas páginas que esta reseña ocupa. No por desidia, ni por tener qué decir (de hecho la mayor parte ya estaba escrita desde hace casi seis meses), sino porque esta obra de Ríos me parece difícil de asimilar, hermética, sin concesiones al lector, y sin embargo uno encuentra satisfacción al reconocer no sólo la voz del autor, sino una canción de Sonic Youth, referencias la película de El Padrino, versos de Shakespeare o Ted Hughes. Me rehusaba a reseñar algo que no entendía, pero la corriente me llevó muy lejos y me dejó naufragado. Ahora que inicia el año deseo cumplir el encargo finalmente, y que el reporte no se quede sumergido o a la deriva.

14/12/11

Poema Pitágoras/ Luís Aranha



Poema Pitágoras


Depois de um quadro
Uma escultura
Depois de uma escultura
Um quadro
Antianatômico
Risco de vida numa tela morta
Extravagante
Quisera ser pintor!
Tenho em minha gaveta esboços de navios
Só consegui marinhas
Somos os primitivos de uma era nova
Egito arte sintética
Movimento
Exagero de linhas
Baixos relevos de Tebas e de Mênfis

Ir ao Egito
Como Pitágoras
Filósofo e geômetra
Astrônomo
Talvez achasse o teorema das hipotenusas e
a tabela da multiplicação
Não lembro mais
Preciso ir à escola
O céu é um grande quadro-negro
Para crianças e para poetas

Circunferência
O círculo da lua

De Vênus traço junto a ela uma tangente luminosa
que vai tocar algum planeta ignorado
Uma linha reta
Depois uma perpendicular
E outra reta
Uma secante
Um setor
Um segmento
Como a Terra que é redonda e a lua circunferência
há de haver planetas poliedros planetas cônicos
planetas ovóides
Correndo em paralelas não se encontram nunca
Trapézios de fogo
Astros descrevem no céu círculos elipses e parábolas
Os redondos encontram-se uns aos outros e giram como
rodas dentadas de máquinas
Sou o centro
Ao redor de mim giram as estrelas e volteiam os celestes
Todos os mundos são balões de borracha coloridos
que tenho presos por cordéis em minhas mãos
Tenho em minhas mãos o sistema planetário
E como as estrelas cadentes mudo de lugar frequentemente
A lua por auréola
Estou crucificado no Cruzeiro
No coração
O amor universal

Glóbulos de fogo
Há astros tetraedros hexaedros octaedros dodecaedros e icosaedros
Alguns globos de vidro fosco com luzes dentro
Há também cilindros
Os cônicos unem as pontas girando ao redor do eixo
comum em sentido contrário
Prismas truncados prismas oblíquos e paralelepípedos luminosos
Os corpos celestes são imensos cristais de rocha
coloridos girando em todos os sentido

A cabeleira de Berenice não é uma cabeleira
O Centauro não é centauro nem o Caranguejo
caranguejo
Música colorida ressoando nos meus ouvidos de poeta
Orquestra fantástica
Timbales
Os címbalos da lua
Rufa as castanholas das estrelas!
Elas giram sempre
Furiosamente
Não há estrelas fixas
Os fusos fiam
A abóbada celeste é o barracão de zinco de uma fábrica imensa
E a lã das nuvens passa na engrenagem
Trepidações
Meu cérebro e coração pilhas elétricas
Arcos voltaicos
Estalos
Combinações de idéias e reações de sentimentos
O céu é uma vasta sala de química com retortas cadinhos tubos provetas e todos os
Vasos necessários
Quem me quitaria de acreditar que os astros são balões de vidros
Cheios de gases leves que fugiram pelas janelas dos laboratórios
Todos os químicos são idiotas
Não descobriram nem o elixir da longa vida nem a pedra filosofal
Só os pirotécnicos são inteligentes
São mais inteligentes do que os poetas pois encheram o céu de planetas novos
Multicores
Astros arrebentam como granadas
Os núcleos caem
Outros sobem da terra e têm uma vida efêmera
Asteróides asteriscos,
Rojões de lágrimas
Cometas se desfazem
Fim da existência
Outros encontram como demônios da idade média e feiticeiras de Sabbath
Fogos de antimônio fogos de Bengala
Eu também me desfarei em lágrimas coloridas no meu dia final
Meu coração vagará pelo céu estrela cadente ou bólido
Estrela inteligente estrela averroísta
Vertiginosamente

Enrolando-o na fileira da Via-Láctea
Joguei o pião da Terra
E ele ronca
O movimento perpétuo
Vejo tudo
Faixas de cores
Mares
Montanhas
Florestas
Numa velocidade prodigiosa
Todas as cores sobrepostas
Estou só
Tiritante
De pé sobre a crosta resfriada
Não há mais vegetação
Nem animais
Como os antigos creio que a Terra é o centro
A Terra é uma grande esponja que se embebe das tristezas
do universo
Meu coração é uma esponja que absorve toda a tristeza da Terra
Bolhas de sabão!

Os telescópios apontam o céu
Canhões gigantes
De perto
Vejo a lua
Acidentes da crosta resfriada
O anel de Anaxágoras
O anel de Pitágoras
Vulcões extintos
Perto dela
Uma pirâmide fosforescente
Pirâmide do Egito que subiu ao céu
Hoje está incluída no sistema planetário
Luminosa
Com a rota determinada por todos os observatórios
Subiu quando a biblioteca de Alexandria era uma
fogueira iluminando o mundo
Os crânios antigos estalam nos pergaminhos que se queimam
Pitágoras a viu ainda em terra
Viajou no Egito
Viu o rio Nilo os crocodilos os papiros e as embarcações de sândalo
Viu a esfinge os obeliscos a sala de Karnak e o boi Apis
Viu a lua dentro do tanque onde estava o rei Amenemat
Mas não viu a biblioteca de Alexandria nem as galeras de Cleopatra
nem a dominação dos ingleses
Maspero acha múmias
E eu não vejo mais nada
As nuvens apagaram minha geometria celeste
No quadro negro
Não vejo mais a sua nem minha pirotécnica planetária
Uma grande pálpebra azul treme no céu e pisca
Corisco arisco risca no céu
o barômetro anuncia chuva
Todos os observatórios se comunicam pela telegrafia sem fio
Nem penso mais porque a escuridão da noite tempestuosa
penetra em mim
Não posso matematizar o universo como os pitagóricos
Estou só
Tenho frio
Não posso escrever os versos áureos de Pitágoras!...





Poema Pitágoras


Después de un cuadro
Una escultura
Después de una escultura
Un cuadro
Antianatómico
Trazo de vida en una tela muerta
Extravagante
¡Quisiera ser pintor!
Tengo en mi gaveta esbozos de navíos
Solo conseguí marinas
Somos los primitivos de una era nueva
Egipto arte sintético
Movimiento
Exageración de líneas
Bajorrelieves de Tebas y de Menfis

Ir a Egipto
Como Pitágoras
Filósofo y geómetra
Astrónomo
Tal vez encontrase el teorema de las hipotenusas y
la tabla de multiplicar
No recuerdo más
Necesito ir a la escuela
El cielo es un enorme cuadro-negro
Para niños y para poetas

Circunferencia
El círculo de la luna

De Venus trazo junto a ella una tangente luminosa
que tocará algún planeta ignorado
Una línea recta
Después una perpendicular
Y otra recta
Una secante
Un sector
Un segmento
Como la Tierra que es redonda y la luna circunferencia
ha de haber planetas poliedros planetas cónicos
planetas ovoides
Corriendo en paralelas no se encuentran nunca
Trapecios de fuego
Astros describen en el cielo círculos elipses y parábolas
Los redondos se encuentran unos con otros y giran como
ruedas dentadas de máquinas
Soy el centro
Alrededor de mí giran estrellas y rotan los celestes
Todos los mundos son balones de caucho coloridos
que tengo aprisionados con cordeles en mis manos
Tengo en mis manos el sistema planetario

Y como las estrellas fugaces mudo de lugar frecuentemente
La luna por aureola
Estoy crucificado en el Crucero
En el corazón
El amor universal

Glóbulos de fuego
Hay astros tetraedros hexaedros octaedros dodecaedros e icosaedros
Algunos globos de vidrio fosco con luces dentro
Hay también cilindros
Los cónicos unen las puntas girando alrededor del eje
común en sentido contrario
Prismas truncados prismas oblicuos y paralelepípedos luminosos
Los cuerpos celestes son inmensos cristales de roca
coloridos girando en todos los sentidos
La cabellera de Berenice no es una cabellera
El centauro no es centauro ni el Cangrejo
cangrejo
Música colorida resonando en mis oídos de poeta
Orquesta fantástica
Timbales
Los címbalos de la luna
¡Repican las castañuelas de las estrellas!
Ellas giran siempre
Furiosamente
No hay estrellas fijas
Los husos hilan
La bóveda celeste es el almacén de zinc de una fábrica inmensa
Y la lana de las nubes pasa en el engranaje
Trepidaciones
Mi cerebro y corazón pilas eléctricas
Arcos voltaicos
Estallidos
Combinaciones de ideas y reacciones de sentimientos
El cielo es una vasta sala de química con artificios crisoles tubos probetas
y todos los
Vasos necesarios
Quién me evitaría creer que los astros son globos de vidrios
Llenos de gases leves que huyeron por las ventanas de los laboratorios
Todos los químicos son idiotas
No descubrieron ni el elíxir de la vida eterna ni la piedra filosofal
Solo los pirotécnicos son inteligentes
Son más inteligentes que los poetas pues llenaron el cielo de planetas
nuevos
Multicolores
Los astros revientan como granadas
Los núcleos caen
Otros suben de la tierra y tienen una vida efímera
Asteroides asteriscos,
Cohetes de lágrimas
Cometas se deshacen
Fin de la existencia
Otros encuentran como demonios de la edad media y hechicerías de
Sabbath
Luces de antimonio luces de Bengala
Yo también me desharé en lágrimas coloridas en mi día final
Mi corazón vagará por el cielo estrella fugaz o bólido
Estrella inteligente estrella averroísta
Vertiginosamente
Envolviéndolo en la hilera de la Vía Láctea
Lancé el trompo de la Tierra
Y resuena
El movimiento perpetuo
Veo todo
Fajas de colores
Mares
Montañas
Bosques
En una velocidad prodigiosa
Todos los colores sobrepuestos
Estoy solo
Tiritante
De pie sobre la corteza resfriada
No hay más vegetación
Ni animales
Como los antiguos creo que la Tierra es el centro
La Tierra es una gran esponja que se embebe de las tristezas
del universo
¡Burbujas de jabón!
Los telescopios apuntan al cielo
Cañones gigantes
De cerca
Veo la luna
Accidentes de la corteza resfriada
El anillo de Anaxágoras
El anillo de Pitágoras
Volcanes extintos
Cerca de ella
Una pirámide fosforescente
Pirámide de Egipto que subió al cielo
Hoy está incluida en el sistema planetario
Luminosa
Con la ruta determinada por todos los observatorios
Subió cuando la biblioteca de Alejandría era una
hoguera iluminando el mundo
Los cráneos antiguos estallan en los pergaminos que se queman
Pitágoras la vio aún en tierra
Viajó en Egipto
Vio el río Nilo los cocodrilos los papiros y las embarcaciones de sándalo
Vio la esfinge los obeliscos la sala de Karnak y al buey Apis
Vio la luna dentro del tanque donde estaba el rey Amenemat
Pero no vio la biblioteca de Alejandría ni las galeras de Cleopatra
ni la dominación de los ingleses
Maspero encuentra momias
Y yo no veo más nada
Las nubes borraron mi geometría celeste
En el cuadro negro
No veo más su ni mi pirotécnica planetaria
Un gran párpado azul tiembla en el cielo y guiña
Corisco arisco risca en el cielo
el barómetro anuncia lluvia
Todos los observatorios se comunican por la telegrafía sin hilo
No pienso más porque la oscuridad de la noche tempestuosa
penetra en mí
No puedo matematizar el universo como los pitagóricos
Estoy solo
Tengo frío
¡No puedo escribir los versos áureos de Pitágoras!...



Traducción: Sergio Ernesto Ríos.

27/11/11

THE AWAKENING OF THE CREATURES FROM THE MIRROR COCOON





THE AWAKENING OF THE CREATURES FROM THE MIRROR COCOON



It is a white halloween pumpkin with a fox bat mask, the fox has four eyes and it is happy (even though sometimes a sinister look can be seen).



Inside there is a two-headed dancer with a crab pincers. The ears from the wolf mask are wolves with wings.


It is a very anguished mask, very suicidal, very melancholic, it goes aaaaaaaooooooooo with its mouth. Though I also see racoons with reddish parts connecting its tails.



I see a dissected rabbit on a bedsheet, its beard is velvety, I can see the texture of its beard and its mustache. It uses industrial boots, from its front legs penguins come out, from its anus comes out the head of a giraffe.



It is a white cat with black that is depressed, I see his eyes are deep-set. From where he should have hair, crocodile profiles come out. On its forehead it has a head with antennas or a tiny helmet with antennas, with something like an insect. It is a cat standing on two legs with a peashooter inside, the peashooter goes up its chest and throat. The body of the cat is the heads of a giant made of stone.



They are two rabbits, very stuck-up and very despotic scorning at each other, they are something of a housekeeper, as if they were going to take a little midnight dish, but they don’t take anything. I find their gesture elegant.



Two red pine martens climb a greengreyblueish organic structure even though it seems that the pine martens will fall if they manage to ascend. The leg that pushes them is being supported on the chest of a lion.



I see three images assembled from the bottom up: two fetus heads showing the back of their neck, the following is a smoking crow with something of a greek philosopher statue, the last image is a leaning beetle. In the middle a halo of colors stands out.


Two police officers dressed in violet with black helmets direct a marine dance in autumn, even though it is autumn it is colorful, even though it is marine at the bottom there is a metallic structure reminiscent of the Eiffel tower. The creatures that are the guests of the dance are very happy, there are some unicellular yellow ochre, orange, brown, yellow with orange eyes; there are some cockroaches and there are some are sea-horses. The ones that I like the most are the blue beetles moving gloomy palm tree leaves.


Sergio Ernesto Ríos


Traducción: Bernardo Núñez.